40 · La problemática del déficit habitacional
#40 Revista del Observatorio Social · Diciembre 2013
En la actualidad, millones de personas a nivel mundial se encuentran en situaciones precariedad y vulnerabilidad habitacional. Si bien esta problemática, es una cuestión que persiste desde hace décadas, es posible hablar de una renovación de la problemática producto de los nuevos procesos de exclusión.

El déficit habitacional es una problemática compleja y es producto de otro tipo de carencias, especialmente económicas y laborales. A su vez, reproduce y multiplica los factores de exclusión en otros ámbitos de la vida de las personas. El déficit habitacional, constituye cada vez más una de las mayores problemáticas de nuestras sociedades. Debemos entenderlo multidimensionalmente, teniendo en cuenta tanto las necesidades habitacionales insatisfechas que sufren las personas como considerando el déficit cuantitativo y cualitativo, medido según la cantidad de viviendas disponibles y la calidad de las mismas, respectivamente.
En esta edición, se busca reflexionar sobre la situación del déficit habitacional de América Latina, haciendo especial referencia en las implicancias de los diversos y distintos tipos de indicadores utilizados en su medición; la problemática del aumento de la demanda habitacional; el rol de las viviendas sociales; y las diferentes políticas habitacionales impulsadas en la región.
En este número
- Los asentamientos como evidencia del déficit habitacional por María Julia Gabosi
- Reflexiones en torno al déficit habitacional en la Argentina por María Laura Raffo y Mercedes Falcón
- Consideraciones sobre el déficit habitacional en Argentina por Aldo Arias
- Política habitacional en la Ciudad: un nuevo enfoque de subsidio a la demanda por Emilio Basavilbaso.
Otra razón que creemos relevante, es el atraso que se registra en nuestro país en la aplicación de los principios y metas de la Convención Internacional de los Derechos del Niño. Salvo escasas excepciones, no sólo no se ha transformado el paradigma predominante que privilegia el rol represivo del Estado, sino que tampoco ha habido avances en las técnicas y procedimientos de contención y apoyo a los niños y jóvenes con diversos tipos de carencias.
Pero la razón mas importante es que resulta obvio que nuestro país debe iniciar una nueva etapa de su historia, repensando muchos de los conceptos y experiencias dominantes durante la última década. Este proceso de reconstrucción, que es a la vez inevitable y necesario, debe nutrirse de ideas frescas, de pensamiento crítico que vaya abriendo un nuevo camino lejano de las ortodoxias que castigaron a nuestro Continente; y en especial a la Argentina con estancamiento y pobreza. Por ello, con la suerte de haber podido contar con estos cuatro pensadores, es que queremos aprovechar sus ideas para enriquecer esa reconstrucción.
Cuando este número esté en la calle, nos hallaremos debatiendo en la sede de la Universidad de Quilmes, en el marco de este esfuerzo del cual, como miembros de la Asociación Argentina de Políticas Sociales, nos sentimos muy orgullosos. La perspectiva de la política social no ha encontrado un espacio propio y consistente en las actividades académicas. Este es, precisamente el objetivo de la AAPS, en un ámbito plural y dinámico, integrando los aportes teóricos al hacer y recuperando las experiencias para mejorar constantemente el duro desafío de trabajar con la pobreza y la inequidad. Es nuestro deseo que lo que ahora iniciamos con este Primer Congreso de Políticas Sociales incite a quienes tie-nen la vocación de servir en este terreno a acompañarnos, ampliando nuestras posibilidades de reflexión y acción.
Observatorio Social ha querido dedicar esta publicación a esta temática que, como bien lo plantea Bernardo Kliksberg, aumenta su importancia a nivel de las decisiones y sobre todo de las decisiones de política económica. Y no es casual que así sea. Nuestro sub continente enfrenta hoy día dos fenómenos de profundo contenido ético que la han condicionado a lo largo de la década pasada, y que han resultado en el aumento de la pobreza y la exclusión. El primero es la vigencia del pensamiento único que parafraseando al artículo de Sen- solo aceptó su propia libertad para pensar y actuar, y negó la de todos los demás. En especial, negó la posibilidad de incluir cualquier otra dimensión que se alejara de la idea del equilibrio general (aunque paradójicamente fuese un equilibrio inestable y restringido a lo económico).